Cómo controlar la pandemia por el Coronavirus

Cómo controlar la pandemia por el coronavirus es el objetivo de todos los políticos a nivel mundial y el deseo más anhelado de los habitantes de este maravilloso planeta.

Las medidas para protegerse de la pandemia recomendadas por las autoridades sanitarias y por los políticos, han sido muy numerosas desde el inicio de la misma.

Pero, por desgracia, la eficacia de las recomendaciones para poner fin a la pandemia no está siendo la esperada por la población ni por los políticos.

La medida más eficaz de todas las que se han puesto en práctica para frenar al coronavirus ha sido el confinamiento total de la población.

El confinamiento también podría detener la propagación del coronavirus durante la segunda ola. Pero, es una medida con un amplio rechazo social porque una de sus consecuencias es la pandemia económica, que ya está martilleando a multitud de pequeños y grandes empresarios, y como consecuencia a una gran multitud de personas.

La disyuntiva entre salud y economía es el binomio que marca los debates a pie de calle, en los estamentos sanitarios y en los lujosos despachos de los políticos.

No obstante, no hay que olvidar que la alimentación es uno de los pilares de la salud y que, cada día que pasa, las colas en los comedores sociales son más largas, como consecuencia de las medidas que se están tomando a nivel institucional para intentar poner fin a la pandemia de la Covid-19.

Además, la salud mental de la población se está deteriorando a pasos agigantados.

Por lo tanto, lo más pertinente sería lograr un equilibrio entre las normas para parar frenar la pandemia sin poner en riesgo ni en peligro la economía social, esa que da de comer día a día a cada persona y que le proporciona un bienestar social que mantiene su mente en armonía.

Así que… vamos al grano.

¿Cuáles son las medidas para frenar la pandemia de la Covid-19?

En este aspecto no me voy a extender demasiado porque sé que demasiado bien son conocidas.

Sin embargo, igual que ver no es lo mismo que observar, establecer una serie de normas o medidas para intentar poner fin a la pandemia no es lo mismo que esas órdenes sean asumidas y, más aún, comprendidas y asimiladas por la población de un país.

¿Por qué?

Por algo tan simple como que en cada país y, todavía más preocupante todavía, porque en España esas normas son distintas y dispares en cada Comunidad Autónoma.

Medidas generales para controlar la pandemia de la Covid-19

Son las siguientes:

  1. Uso de mascarilla.
  2. Lavado de manos.
  3. Uso de gel hidroalcohólico.
  4. Distancia social de 1,5 metros.
  5. Reunión máxima de equis personas (modificada en varias ocasiones).
  6. No compartir alimentos, bebidas ni otros productos.
  7. No compartir los cubiertos utilizados en las comidas.
  8. Retirar cada persona su plato y los utensilios utilizados durante la comida.
  9. No hablar con otra persona sin el uso de la mascarilla.
  10. Usar la videoconferencia cuando se trate de reuniones de más de 6 personas.
  11. No compartir el coche particular con otra persona que no sea de tu unidad familiar. Y si lo compartes, debes de utilizar la mascarilla.
  12. Mantener contacto solo con miembros de tu unidad familiar, lo que quiere decir que solo puedes mantener contacto con los familiares o las personas que viven en tu casa.
  13. Evitar reunirte con amigos sin mantener las medidas de seguridad.
  14. Evitar acudir a eventos sociales en los que se reúnan una cantidad importante de personas.
  15. Intentar realizar la compra en aquel horario en el que pueda haber la menor afluencia de clientes.
  16. Realizar deporte en solitario y mejor en espacios abiertos.
  17. Dependiendo del tipo de deporte, intentar mantener la distancia de seguridad recomendada para cada actividad física.
  18. Utilizar el ascensor de manera individual.
  19. Si es posible, evitar el transporte público.
  20. Evitar la permanencia en espacios cerrados con otras personas que no sean de tu unidad familiar.
  21. No dar besos ni abrazos.
  22. No quitarse la mascarilla para toser o estornudar o cubrirse con un pañuelo desechable y luego tirarlo a la basura.
  23. Ventilación de las habitaciones, lugares de trabajo y de reunión.
  24. Confinamiento perimetral de barrios, pueblos, ciudades y Comunidades Autónomas.
  25. Confinamiento de las personas en casa, como medida más extrema.
  26. Cierre de fronteras.
  27. Exigencia de una PCR negativa para poder entrar en un país.

Y un largo etcétera de normas que podría ir enumerando, que ya se han puesto en práctica, y que muchas de ellas son de sentido común.

¿Por qué están fracasando las medidas para contener la pandemia por el Coronavirus?

Dice el refranero español que la mentira tiene las patas muy cortas.

Tanto en medicina como en la ciencia en general, la verdad absoluta no existe. Y en muchas ocasiones dos más dos no son cuatro, sino cuatro y medio o tres y cuarto.

¿Por qué quiero dejar claro este concepto?

Porque se han cometido demasiados errores con la Covid-19, una enfermedad nueva de la que se desconocía todo, y aún no se conoce todo.

En medicina no se puede afirmar como una verdad absoluta todo lo que se desconoce sin evidencia científica. No voy a enumerar en este artículo todas las recomendaciones y normas impuestas por las autoridades políticas y sanitarias que desconocían el enemigo al que se estaban enfrentando.

Estar en el más alto escalafón político o pertenecer a ese pequeño grupo de la élite médica o científica no significa que siempre se tenga razón y que sus postulados sean siempre correctos.

¡No!

En ciencia, en medicina y en política, el error se manifiesta cada día.

Aún, a día de hoy, existe esa guerra sibilina entre los científicos que piensan que el coronavirus SARS-CoV-2 se contagia a través de aerosoles y los que no.

Y si los médicos y científicos no se ponen de acuerdo, imagínate lo que puede pasar con los políticos, tanto de España como del extranjero.

Toda esta parrafada no es más que un preámbulo para que te puedas hacer una idea de por qué están fracasando las medidas para contener la pandemia por el Coronavirus.

Si los que están más allá, en lo alto de la cima y que dirigen nuestras vidas, se equivocan con pertinaz testarudez, aunque sea por desconocimiento, ¿Qué va a ser de la población local o mundial?, ¿Cómo se van a comportar?, ¿Van a seguir a pies juntillas las recomendaciones sanitarias o de las autoridades políticas?

La respuesta no te la tengo que decir yo, puesto que de sobra la conoces: Un NO con mayúsculas.

Pero, ¡venga!, ¡vamos!, no me enrollo más y voy a ir al grano, que seguro que estarás deseoso de saber cuál es mi opinión acerca de ¿Por qué están fracasando las medidas para contener la pandemia por el Coronavirus?

Estoy seguro que habrán más causas, pero yo me voy a centrar en las siguientes cinco:

  1. Mensaje.
  2. Aprender a convivir con el virus.
  3. Dudas acerca del contagio por el SARS-CoV-2.
  4. Invertir en sanidad.
  5. Pandemia económica.
  6. Vacuna y medicamentos contra el SARS-CoV-2.

El Mensaje es una causa de fracaso para poner fin a la pandemia

Dos personas se comunican cuando ambas comprenden el mensaje que una de ambas envía a la otra.

Cuando una población o la sociedad no percibe ni pone en práctica las recomendaciones y medidas de las autoridades sanitarias y políticas es porque el mensaje no es el adecuado y se pierde por el camino.

Vivimos en la sociedad de la información. Cada persona en particular elige los canales de comunicación que cree más apropiados y los mensajes le pueden llegar de manera distorsionada, dejando de percibir lo realmente importante, o simplemente, obviando esos mensajes.

Durante estos meses de pandemia nos han estado bombardeando los distintos medios de comunicación acerca de las diferentes medidas para controlar la pandemia que se han estado recomendando en los distintos países.

Algunos países se han estado jactando de que sus medidas eran más efectivas, aunque la realidad de la baja incidencia de la Covid-19 fuera debida a múltiples causas no estudiadas y, ahora, durante la segunda ola se están viendo desbordados y obligados a tomar medidas más impopulares.

Nos estamos enfrentando a una enfermedad que está provocando una pandemia. En muchos casos se está abordando como pollos sin cabeza, enviando a la población mensajes contradictorios que han menoscabado la capacidad de raciocinio sobre la Covid-19 y dejando de creer en las medidas que las autoridades sanitarias y políticas recomiendan.

Si no se cree en el mensaje, la batalla estará perdida y ya ha empezado a perderse.

Ya te expliqué en mi anterior artículo ¿Cuándo acabará la pandemia de la Covid-19? que el Coronavirus SARS-CoV-2 es un virus que ha llegado para quedarse entre nosotros y que cada vez, por lo que se va conociendo a través de los múltiples estudios científicos publicados, se parece más al virus de la Gripe, por la capacidad de mutar para producir múltiples cepas infectivas.

Ahora el mensaje que se está enviando a la población es que que la vacuna va a poner fin a la pandemia y, casi con toda seguridad, se va a tratar de otro mensaje equivocado.

Si el virus consigue emparentar con el de la gripe, eso significará que habrá que vacunar todos los años y que las vacunas tendrán que ser efectivas contra las cepas circulantes en cada país, porque de lo contrario…

Una vacuna puede ser efectiva en un 90% contra una cepa o contra una proteína del virus, pero el tiempo nos dirá cuánto dura esa inmunidad, si es efectiva para toda la vida o para un periodo de meses o años determinado.

Si pretendemos que la mayoría de las personas crean en las medidas para protegerse de esta enfermedad, habría que cambiar el mensaje, abordando el problema real, porque puede ser que se trate de una enfermedad que se quede entre nosotros para siempre.

Por ello, el mensaje también debería de procurar solucionar el verdadero problema de esta enfermedad, que no es otro que el sanitario.

Aprender a convivir con el virus para controlar la pandemia por el SARS-CoV-2

Es uno de los puntos que a día de hoy desconocemos, pero la ciencia desvelará ese enigma en los próximos meses.

Meses después de iniciar las campañas masivas de vacunación contra el SARS-CoV-2 sabremos con certeza si la Covid-19 va a ser una enfermedad que se va a quedar con nosotros para siempre.

Si ello sucede, habrá que aprender a convivir con el virus porque entones los habitantes de cada pueblo, ciudad o país ya no van a tolerar las medidas de cuarentena, confinamiento en el domicilio particular, confinamiento perimetral o cualquier otra medida que menoscabe el derecho personal de movimiento de cada persona.

La sociedad exigirá volver a vivir como vivíamos antes de esta pesadilla y ya no habrán argumentos sanitarios ni políticos capaces de hacerla entrar en razón.

En esos momentos, desaparecerá el miedo a la enfermedad, igual que hoy en día hemos perdido el miedo a la gripe, enfermedad que por cierto causa miles de muertos cada año en España de manera directa o indirecta.

Cada persona asumirá sus propios problemas y la Covid-19 será uno más.

Cada persona, de manera individual, aprenderá a convivir con el virus, poniendo en practica las medidas pertinentes para evitar contagiarse, igual que sucede con otras enfermedades infecciosas.

Dudas acerca del contagio por el SARS-CoV-2

Me gusta acudir con frecuencia al refranero español y, en este caso, existe uno que le va al «pelo»: En boca cerrada no entran moscas.

En este caso los únicos culpable son los científicos, los médicos y, por supuesto, las autoridades sanitarias.

Una de las grandes preocupaciones de la población en general era ¿Cómo podían contagiarse con el coronavirus?

Y a lo largo de todo este tiempo también se han postulado los mensajes contradictorios, aunque el consenso general casi está a punto de alcanzarse.

En la historia de la ciencia se conocen numerosos casos de teorías o hipótesis formuladas que fueron defenestradas por los científicos coetáneos, siendo estos últimos puestos en evidencia cuando años o décadas después esas teorías se demostraron que eran ciertas.

En la actualidad, existe el debate del contagio del SARS-CoV-2 a través de aerosoles, hipótesis propuesta al principio de la pandemia y defenestrada en demasiados foros científicos.

Cada vez existe mayor evidencia científica de que la Covid-19 se puede contraer a través de aerosoles, y una medida tan simple como es la ventilación de los espacios cerrados quizás hubiera podido evitar miles de muertes por esta enfermedad, al no haberse contagiado esas personas.

La falta de humildad de muchos científicos, de tener la boca cerrada, de un simple «no lo sé» o de proponer que esa hipótesis precisaba de más estudios, hubiera sido sin lugar a dudas muy relevante.

Invertir en sanidad para controlar la pandemia por coronavirus

El problema fundamental de la Covid-19 es la saturación del sistema sanitario.

Es una enfermedad con una tasa de infectividad elevada pero con una tasa de mortalidad pequeña, que puede aumentar radicalmente cuando los hospitales de una ciudad o de un país están saturados, y no existen suficientes camas en Cuidados Intensivos para tratar a los pacientes con los cuadros más graves de esta enfermedad.

Ese es el verdadero problema y el mensaje más importante que había que haber transmitido a la ciudadanía.

Y, por supuesto, haber puesto todas las medidas necesarias para evitar que esto volviera a producirse en la segunda ola.

Las UCIS se están colapsando y las plantas de hospitales dedicadas en exclusiva a la atención de los pacientes con la Covid-19 cada vez son más numerosas.

Y esa situación necesita una solución de cara al futuro. Las autoridades no se pueden quedar de brazos cruzados.

Ser médico intensivista es una supraespecialización muy concreta y el personal sanitario que trabaja en estas unidades no se forma en dos días.

Es necesario, de cara al futuro próximo, para los próximos años, dotar a los hospitales de más camas en la Unidades de Cuidados Intensivos, así como la formación de médicos intensivistas y del personal sanitario de estas unidades.

Así mismo, será necesario invertir en la formación de médicos especialistas en enfermedades infecciosas y de personal sanitario que trabaje en estas plantas.

Es una inversión necesaria que va a salvar la vida a miles de personas en los próximos años y que debería de quedar reflejada en los Presupuestos Generales del Estado, porque comparado con la magnitud de los mismos, se trata de una cantidad ínfima.

Porque, antes o después, si la Covid-19 se queda con nosotros para siempre, esa inversión va a ser necesaria.

Pandemia económica para poner fin a la pandemia

La pandemia económica es una causa de la pandemia de la Covid-19.

La crisis económica que se avecina en los próximos meses puede ser de auténtico escándalo si no se consigue frenar la pandemia por el coronavirus.

El hartazgo social está a punto de estallar porque hay muy pocas personas que tengan su salario asegurado cada mes.

Es una injusticia social obligarte a cerrar tu negocio, a tenerte confinado o en cuarentena y obligarte a pagar todos los impuestos como si cada persona tuviera una máquina de fabricar dinero en el trastero de su casa.

Esta situación, que por desgracia creo que va para largo, puede poner fin a todas aquellas medidas que recomienden las autoridades sanitarias y políticas para prevenir la Covid-19, porque la ciudadanía va a anteponer el poder comer cada día a su estado de salud.

Lo más grave y preocupante es que eso ya está sucediendo, aunque muchas autoridades parapetadas en sus despachos no se estén dando cuenta.

Vacuna y medicamentos contra el SARS-CoV-2

Vacuna la habrá y muy pronto: En los meses próximos.

No una, sino más de una. Es una cuota de mercado y un negocio de tantos ceros, que no sé cuantos tropecientos de miles de millones de euros pueden ser. Probablemente, el negocio más jugoso de la historia de la humanidad.

Por eso, la carrera está siendo feroz, por la cantidad ingente de dinero que está en juego.

En tu mente sé que tienes una o varias decenas de preguntas, de dudas acerca de la vacuna, que a día de hoy no te puedo responder, pero cuyas respuestas conocerás en los meses venideros tras vacunarte contra el virus del SARS-CoV-2.

Una de las preguntas más relevantes que te harás es si la vacuna pondrá fin a la pandemia por el coronavirus o no.

Yo voy a mojarme en la respuesta.

La vacuna disminuirá ostensiblemente el número de casos anuales de Covid-19, pero el virus seguirá circulando y contagiando. Te contagiarás una o varias veces. Incluso, habiéndote vacunado, podrás sufrir de nuevo la enfermedad porque la efectividad de la vacuna no va a ser del cien por cien.

Así que el mensaje, para concienciar a la ciudadanía, creo que debería de acercarse en gran medida a ese postulado.

Si no quieres que dejen de creer en ti, debes de comunicar lo que piensas.

La vacuna controlará la pandemia, pero no pondrá fin a la Covid-19.

Y los medicamentos para tratar el SARS-CoV-2 ¿Cuándo van a llegar?

Esta semana escuchaba en un programa de radio una tertulia en la que uno de los contertulios decía públicamente que no entendía cómo en estos pocos meses de pandemia no se había descubierto ya un medicamento contra el SARS-CoV-2 que produjera la curación de la enfermedad.

Por mucha carrera universitaria que se tenga, a veces no se puede ser más cazurro, y no entiendo cómo el director del programa no lo interrumpió y le prohibió que dejara de emitir tales comentarios.

Ese también es un mensaje que llega a los ciudadanos, porque si lo dice tal personaje famoso y conocido en su profesión, seguro que tiene razón.

Antes de llegar a un programa de radio, de emisión nacional y con millones de oyentes, hay que informarse y estudiar las opiniones que vas a decir en público.

Un medicamento para intentar curar o mejorar los síntomas de una enfermedad no tarda menos de 10 años en llegar al mercado desde que se inicia su investigación. Y en muchos casos, la mayoría, esos medicamentos no salen al mercado porque no son efectivos o por los efectos secundarios que pueden causar.

Ese es el mensaje que tanto daño está haciendo a la sociedad con esta enfermedad y que en parte todos somos culpables, no solo las autoridades sanitarias y políticas.

Opinar es muy fácil si se obvian las consecuencias que pueden acarrear ese tipo de opiniones.

¿Existirá en el mercado un medicamento antirretroviral que cure la Covid-19?

No lo sé.

¡Ojalá se comercialice y en el menor tiempo posible!

Además, sería un bombazo económico para la empresa farmacéutica que lo ponga en el mercado.

Cómo controlar la pandemia por el Coronavirus

Aunque he intentado escribir este articulo bajo los postulados científicos actuales que nos muestran todo lo que se conoce sobre la Covid-19 y el virus SARS-CoV-2, no deja de ser un artículo de opinión sobre lo que pienso que va a ocurrir con esta nueva enfermedad.

Por desgracia, mi intuición y mi formación como médico y científico, me dice que voy a estar bastante acertado en mi pronóstico.

Por ello, si te interesa conocer cómo controlar la pandemia por el Coronavirus, yo te diría que debe procurar que se cumplan las siguientes características.

  1. Mejorar el mensaje para lograr controlar la pandemia de la Covid-19 es una obligación que tienen las autoridades sanitarias y políticas para que redunde en un beneficio colectivo.
  2. Comprender que aprender a convivir con el virus para controlar la pandemia por el SARS-CoV-2 va a ser una necesidad en el futuro próximo.
  3. Tener el conocimiento explícito acerca de cómo se produce el contagio por el SARS-CoV-2 disminuirá ostensiblemente el número de casos.
  4. Aumentar la inversión en sanidad tiene que ser una de las prioridades políticas en los próximos años para poder controlar la pandemia por coronavirus.
  5. Evitar la pandemia económica debe ser el principal objetivo político, porque en caso contrario no se podrá conseguir el fin de la pandemia.
  6. Descubrir una vacuna y medicamentos eficaces contra el SARS-CoV-2 es la prioridad de la totalidad de la industria farmacéutica mundial porque hay en juego mucho más de un euro. La vacuna va a ser con total seguridad el factor de los seis que con mayor prontitud se va a poner en práctica.

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¡Que hoy tengas un gran día!

2 comentarios en «Cómo controlar la pandemia por el Coronavirus»

  1. Mejorar el mensaje me parece bien pero las autoridades sanitarias están espesas debido a la desorientación. Un mensaje sería “cuando estés acompañado además de mascarilla, Cierra tu boca”. “Es muy importante que la gente sepa que la zona de entrada principal es la Boca”. Incluso nuestros políticos en el congreso se quitan la mascarilla para hablar, los programas de Tv son sin mascarilla. Es muy irritante ver la poca importancia que se le da al contagio por hablar. Cierra tu boca sería el lema

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  2. … creo que, fué Herodoto hace más de 2.000 años quien acuñó la frase «NO DICTES LEYES SI NO TIENES MANOS PARA HACERLAS CUMPLIR». Queriendo añadir al artículo del Dr.Belda, algo que a buen seguro el conoce como profesional de la medicina, que es el conocido concepto de INCUMPLIMIENTO TERAPÉUTICO. Y es con toda probabilidad, éste referido concepto supone un factor importantídimo de la pandemia.
    Durante el boom de la pandemia asesina conocida como SIDA fueron innumerables las medidas recomendadas, incluyendo por supuesto el que los SEROPOSITIVOS se abstuvieran de tener contactos sexuales, o de reducir sus contacto a menor posible expresión.
    ¿Alguien piensa que todo SEROPOSITIVO hizo caso de dichas recomendaciones? Pues si alguien lo piensa que, se aliste al batallón de la IGENUIDAD.
    Pues eso: quién cree que todo PCR que da positivo y le recomiendan al «enfermo» asintomático un confinamiento domiciliario y que tome paracetamol para combatir alguna probable leve molestia va a cumplir con ello, y máxime si su economía depende del «día a día». Quíe va a controlar a esa persona contagiada, en su «obligatoria cuarentena».
    Creo que se me entiende.

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